"Las obras realizadas sin sinceridad son como el viajero que lleva arena en su cantimplora. Llevarla le supone un peso y no le aporta ningun beneficio".
Ibn Al-Qayyim

sábado, 25 de junio de 2011

Aclarando la Sura 9 Aleya 5 del Sagrado Corán

En el Sagrado Corán hay al menos 124 aleyas que reconocen las revelaciones anteriores de Dios, a otros monoteístas, especialmente cristianos y judíos o que exhortan a la tolerancia hacia ellos. Estas aleyas son generales, para todo tiempo y lugar y se encuentran vigentes, hasta la consumación de los siglos. Sin embargo, en algunas traducciones del Corán en español, indican incorrectamente que la Sura 9 Aleya 5 las abroga todas.

Esto no proviene del Corán en árabe, intacto desde sus orígenes, o sea la Revelación exacta dada por Dios al Profeta Muhammad; ni siquiera de las traducciones al español; que son aproximaciones a la verdad revelada; sino de notas de los traductores, transcritas en español, aumentando la confusión de por sí existente, en los países de habla española y abusando más de aquellos que empiezan a conocer el Islam, intentando llevarlos a un camino equivocado. Ante eso queremos aclarar enfáticamente, como Iglesia Islámica de El Salvador, lo siguiente:
La Sura 9 Aleya 5 del Sagrado Corán (Capítulo At-Tauba o el Arrepentimiento); Aleya (Ayá-tus saif o de la espada) no tiene porque anular las otras aleyas, ya que el Corán no lo dice, en modo alguno. Si alguien lee el Corán, en árabe o en español, no encontrará ninguna orden, ni la más mínima sugerencia para que esta Aleya abrogue todas las otras disposiciones. Ni tampoco se encuentra orden alguna en los Hadices, Sunnah, la Biografía del Profeta, y las tradiciones de El, sus seguidores, sus sucesores y demás dirigentes islámicos a través de los siglos. La decisión de abrogar esas aleyas sustituyéndolas por la aleya de la espada, no tiene ningún fundamento coránico, ni ningún ordenamiento islámico. Volvemos a insistir: son simples notas en español, agregadas por algunos traductores, generalmente occidentales, para confundir.
No se debe creer a un traductor, que trata de botar el espíritu de tolerancia y paz, manifestado plenamente en el Sagrado Corán, y en los demás libros complementarios del Islam; y en el comportamiento Islámico a través de los siglos
Ahora bien, analizaremos el contexto del Sagrado Corán, para ver porque se dio esta Aleya. Como se podrá observar en 9 (1- 4) se trata de un caso específico contra los paganos idólatras de la Meca, con quienes el Profeta había realizado pactos de no agresión y que éstos los incumplían, incluso matando musulmanes.
Los musulmanes no podían, al inicio, repeler la agresión ni defenderse, porque los pactos eran sagrados y deberían respetarse. Los paganos idólatras de la Meca se aprovechaban de esa situación.
Estas Aleyas son así, únicamente para el caso específico de esa lucha histórica; Y no se trata de una generalidad, ni mucho menos extenderla a los judíos y cristianos (los hermanos del Libro); ni tampoco en todos los lugares y todos los tiempos. En 9-1 se establece con claridad que esta declaración se refiere a los idólatras de la Meca con los cuales en ese momento específico de la historia, el Profeta Muhamad había firmado un pacto de no agresión; exceptuando incluso a los que: no habían fallado en nada del pacto, no habían atacado y matado musulmanes y no habían respaldado a nadie en su contra. Para ellos, el Profeta aclaraba que debería cumplirse el pacto de no agresión. Además se refiere a los idólatras. Y no significa ni siquiera a los idólatras y politeístas en cualquier lugar del Mundo, sino solamente aquellas tribus idólatras y paganas de la Meca que habían formalizado acuerdos de no agresión con los musulmanes, y los habían incumplido. Incluso se daba una salvedad, de darles un salvoconducto y llevarlos a un lugar seguro, si alguno de ellos pide asilo (9-6)
En el 9-7 se establece que no podía atacarse primero. En ese momento se estaba en guerra; y no se permitía a los musulmanes combatir hasta que el enemigo atacara primero. “Así que en tanto sean veraces con vosotros, sed veraces con ellos”. (9-7)
De esa forma el 9-5 se refiere únicamente a un caso específico de la Historia. El inicio de la guerra, al fin, después de años que los musulmanes habían sido atacados, violentados y asesinados por los paganos idólatras de la Meca, incluso muchos con lazos de sangre con los primeros musulmanes (9-10) El Profeta, primero dio muchas veces la otra mejilla; soportó humillaciones, persecuciones y asesinatos. Luego ordenó huir para no exponerse a una guerra: Unos fueron a Absinia (Etiopía) y otros a la ciudad de Medina. Regresó a la Meca con un gran número de musulmanes y no quiso atacar primero e hizo un pacto de no agresión.
En dicho Capítulo hay repetidas afirmaciones en el sentido de que no debía combatirse a los incrédulos por su incredulidad, sino por ser ellos quienes empezaban una guerra o rompían los pactos de no agresión. No quedaba otro remedio, que declararles la guerra, defenderse y poner fin a sus fechorías.
Alguien puede decir que por analogía puede aplicarse a otras situaciones, pero esto no está especificado En ninguna forma en el Corán y en los libros complementarios del Islam; de esa forma no podría aplicarse en modo alguno; pero aunque se pudiera, no se refiere a creyentes que mantienen una verdad revelada, especialmente a los cristianos y a judíos, si no tan solo a los incrédulos. Fuera de eso, no podría extenderse en tiempos de paz, ni podría atacarse primero, ni podría aplicarse a personas que no participan en la guerra, esto es a personas civiles e indefensas. Fuera de ello, basta ver el comportamiento islámico en la Historia, donde y cuando el Islam dominaba: judíos, cristianos y musulmanes vivían en paz y hermandad. Hay innumerables ejemplos de ello, mencionaremos únicamente 2: Jerusalem, Palestina y Al-Andalus (Sefarad) en España. En el primer caso, cuando el Islam llegó a Palestina, el califa Omar permitió el regreso de los judíos a Jerusalem, que habían sido expulsados por los romanos y vueltos a expulsar por los cristianos bizantinos. Había hermandad y tolerancia, hasta la conquista por los Cruzados, que formaron el Reino cristiano latino de Jerusalem, que llegaron masacrando hasta la saciedad, a judíos, musulmanes y hasta cristianos orientales, con una guerra de pillaje, destrucción y genocidio.
En el segundo caso, los Reyes Católicos en 1492, después de celebrar el armisticio de 55 puntos en el cuál se incluía el respeto y protección a judíos y musulmanes, fue incumplido casi inmediatamente, después, decretándose la expulsión de los judíos a los 10 días y la de los musulmanes a los 10 años, con la salvedad de una conversión forzosa al catolicismo, detalles que son del conocimiento público.
En otro caso, la conquista de América, de todas las potencias europeas participantes, no solamente de España, son fácilmente ejemplarizantes. El uso de la espada, fue ejemplo histórico de los conquistadores cristianos.
El pacifismo, la tolerancia y el respeto a las otras religiones reveladas han sido propios del Islam, incluso en los tiempos en que eran dominantes. Pretender ahora, en tiempos de paz y amplitud religiosa, que la aleya 9-5 se aplique, en Comunidades pacíficas y donde el Islam es incluso minoritario, como lo son Hispanoamérica y España, es tendencioso, falso e incorrecto, y le hace el juego a los fanáticos y a los enemigos del Islam; y perjudica la efectividad del Dawa; como eso no está en el Sagrado Corán, puro e intacto, se debe a la ligereza de los traductores y por consiguiente, “debe considerarse una traducción sujeta a error y carencia, como todas las obras del hombre” Pedimos a Allah que nos ilumine a todos y nos guie por el camino recto.
Además, esta Sura 9 es la única del Sagrado Corán que no empieza con el “Bismil-lah al Rajmani Al Rajim – En el nombre de Al-lah, el Todo-Misericordioso, el Todo-Compasivo; talvez porque se trata de un período difícil, aunque necesario, en la Historia del Islam, ya que la guerra y la muerte no son agradables ante los ojos de Dios y tan solo se justifican en el caso de legítima defensa. Para ello, descendió la Sura 9 y entre ellas, la aleya 9-5 (de la espada). Algo que Al-lah (la adoración sea para El), no se complace con ello y lo permite tan solo en casos excepcionales.
No se puede así pretender que la 9-5 anule el mandato a la Tolerancia, la solidaridad y la hermandad, con la gente del Libro: cristianos y judíos.
La Proclama del Profeta Muhammad se encuentra redactada en: La Biografía del Profeta, que es oficial del Islam, única e intocable, confirmada por los 2 sabios más grandes de la Exégesis del Corán, conocidos como Al-Bujari y Muslim.
La Tolerancia y la Hermandad son perfectamente claras en ella y estarán vigentes, como la misma dice, hasta la consumación de los siglos.
Y fue dictada por el propio Profeta Muhammad, (Que la paz de Dios sea siempre sobre Él), en los últimos años de su vida.
Salam Aleikum Wa Rajmatullah Wa Barakatuju
Que la Paz de Dios, su Misericordia y sus Bendiciones se derramen sobre toda la Humanidad. Amén
Fuente: webislam

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