"Las obras realizadas sin sinceridad son como el viajero que lleva arena en su cantimplora. Llevarla le supone un peso y no le aporta ningun beneficio".
Ibn Al-Qayyim

domingo, 5 de junio de 2011

El palestino de Antonio Salas

Este libro lleva tiempo en mi lista de espera como uno de los libros que me apetece leer, espero hacerlo pronto, pero hasta ahora y por motivos diferentes y debido a otro libro muy distinto que se acaba de publicar sobre terrorismo en plan trhiller y poniendo muchas mentiras sobre el Islam, no tuve tiempo ni de buscar reseñas o comentarios sobre este libro en concreto.
Me ha sorprendido la rigurosidad y preparación del autor que se preparó a fondo para hacerse pasar por musulmán y adentrarse en un mundo que al final descubrió que no era lo que él esperaba.
Reproduzco aqui una entrevista al autor publicada en la página de web Islam y dejo como reflexión personal una pregunta. ¿Porque muchas personas que se acercan a conocer el Islam sea por el motivo que sea acaban siendo musulmanes?

Entrevista con Antonio Salas, autor del libro El Palestino
Fuente: webislam


Antonio Salas, periodista español nos habla acerca de su trabajo como infiltrado en el terrorismo yihadista y de su posterior conversión al Islam

Antonio Salas es el pseudónimo de un conocido periodista de investigación que debe mantener su identidad oculta desde que su primera obra, Diario de un skin, se convirtiera, debido a sus impresionantes revelaciones, en el libro más vendido en España durante el año 2003.

En esta ocasión, armado con una cámara oculta y bajo la identidad de Muhammad Abdallah, un musulmán nacido en Venezuela y con raíces palestinas, el autor vivirá de cerca los atentados suicidas de Jordania o Casablanca, los asesinatos selectivos del MOSSAD, los lazos que hermanan yihad y esvástica, la captación de integristas islámicos en las mezquitas europeas, la lucha en las barriadas más peligrosas de Venezuela o el adiestramiento terrorista en los campos de las FARC.
Para meterse en la vida de Muhammad Abdallah, el autor, tuvo que aprender árabe y estudiar el Corán, como ha comentado en alguna entrevista; “Una de las cosas que se me ocurrió cuando ya aprendí el alifato y la caligrafía, fue copiar a mano el Corán en árabe para practicar la escritura, estudiar el libro sagrado del Islam y como prueba de devoción de cara a miembros de organizaciones terroristas”.
Cuando comenzó esta investigación, en ningún momento pensó que acabaría convirtiéndose al Islam, acudiendo cada viernes a la oración en la mezquita o practicando el Ramadán. Sin duda, este trabajo ha dado un giro importante a la vida de Antonio Salas quien hoy nos cuenta cómo vivió su investigación y como la sigue viviendo.

Cuando decidiste embarcarte en la investigación que te llevaría a El Palestino, imagino que tendrías una idea sobre el mundo árabe. ¿Qué pensabas sobre el mundo árabe y su gente?

Bismillah al rahman al rahim. Antes de esta investigación no tenía una opinión formada sobre el mundo árabe. Nunca había sentido interés. Así que me limitaba a dejarme influir por los tópicos y estereotipos con los que nos bombardean los medios de comunicación y los prejuicios de unos cuantos. Y suponía que árabe y musulmán eran sinónimos.

Mucha gente tiene una idea equivocada sobre el Islam debido a los tristes acontecimientos que han costado la vida a ciento de inocentes en los últimos años.

¿Cuál era tu idea del Islam en el momento de partir en tu investigación?

También me creía los estereotipos sobre el Islam. Suponía que todos los musulmanes eran terroristas, al menos potencialmente. Me creía esas tonterías sobre la sumisión de la mujer musulmana, la apología de la violencia en las mezquitas, y demás estupideces que, a fuerza de repetirse a diario en los medios occidentales, muchos ciudadanos honrados, pero desinformados, han terminado por creerse. Durante los años 60, 70 u 80 Occidente se empeño en aterrorizar a sus ciudadanos, porque el miedo es un arma de manipulación, con la amenaza comunista. Ahora hacemos lo mismo con la amenaza “islámica”.

En tu libro relatas tus viajes a Palestina para poder documentar tu biografía con Muhammad. Al igual que en anteriores preguntas, todos sabemos del conflicto Palestino-Israelí por los medios de comunicación pero, poca gente lo ha visto o vivido in-situ. ¿Cómo viviste el conflicto desde tu punto de vista “palestino” y desde tu punto de vista español?

Viaje varias veces a Palestina, porque mi intención era acercarme a los grupos llamados “terroristas” en Occidente, utilizando la identidad de un venezolano de origen palestino. Y llegue a Ramallah, Betlehem, Nablus, Jenin, etc, cargado de prejuicios. Por eso fue maravillosamente desmitificador conocer la causa palestina sobre el terreno, sin intermediarios que condicionasen mis opiniones. Para mí fue una revelación, por ejemplo, conocer a Aiman Abu Aita, un líder de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa en Belén, y descubrir que era cristiano.

De pronto me di cuenta de que la propaganda occidental que intentaba vincular a la resistencia palestina, o iraquí, con Al Qaeda, y convencernos de que todos los palestinos eran terroristas islamistas, se desmoronó. Aquel líder de la resistencia palestina, era cristiano… Ahí empecé a descubrir cuantas mentiras interesadas me había creído durante años.

Como periodista y, tras tu experiencia. ¿Qué opinión tienes sobre los medios de comunicación españoles y sobre como manejan la información acerca del mundo árabe? ¿Crees que son imparciales o parten de ciertos prejuicios?

No creo que seamos muy diferentes a los medios franceses, americanos, italianos o de cualquier otro país. Los medios de comunicación son un arma de influencia social, y como tal son utilizados por los poderes políticos. En España, como en todo el mundo, los grades grupos de prensa, manifiestan una ideología política evidente. Por eso es importante consultar medios diferentes si quieres tener una visión un poco más imparcial sobre una noticia. Pero por desgracia, y en mi experiencia, la única forma de mantener la imparcialidad es desvincularse de todos los medios, que sirven a la derecha o a la izquierda, y trabajar como free lance, que es lo que yo hago hace años. Y aun así todos mis reportajes para TV, tanto para Antena3 como para Telecinco, todos, fueron censurados, dependiendo de la tendencia política del medio. Aunque lo que ha pasado con El Palestino, ha superado todos mis trabajos anteriores. La instrumentalización política que se ha hecho de él, sobre todo en lo relativo a Hugo Chávez y Venezuela, ha sido brutal.

A medida que avanzas en la investigación vas introduciéndote en las mezquitas y vas participando de los ritos islámicos. ¿Qué has descubierto que te ha llevado al hecho de convertirte al Islam?

La conversión al Islam era un requisito predecible cuando empecé la investigación, como lo fue raparme la cabeza cuando me infiltre entre los neonazis, o consumir drogas y alcohol cuando me infiltre en las mafias. Pero jamás imagine que me sentiría tan bien en la mezquita. Al principio, mis propios prejuicios contra el Islam, me hacían imaginar las mezquitas como un antro de odio y propaganda de la violencia, llenas de terroristas dispuestos a cortarme la cabeza si descubrían que era un infiltrado. Pero cuando empecé a estudiar el Sagrado Corán, y a convivir con hermanos y hermanas musulmanas, me di cuenta de cuantas mentiras y prejuicios nos bombardean a diario sobre el Islam. Pero el Islam es el antónimo del terrorismo y la violencia. Solo quien desconoce profundamente el Islam puede acusarlo de fomentar el odio. Pero yo, como todos los occidentales de mi círculo social, no podíamos saberlo antes, porque las películas, los informativos, la propaganda política, se empeña en enseñarnos al Islam como un enemigo a temer… Igual que los extremistas en Oriente, hacen lo mismo con la información, los prejuicios y las mentiras, sobre Occidente.

Ahora que eres musulmán reconocido públicamente. ¿Cómo definirías el Islam y qué te aporta en tu vida?

El Islam es lo mejor que me he encontrado en esta investigación. Pase mucho miedo en muchas ocasiones, mucha angustia a y mucha soledad. Y tarde en sentirme cómodo en las mezquitas. Pero a medida que pasaba el tiempo, y descubría que todo lo que creía antes sobre el Islam, era mentira, empecé a conocer la compasión, la caridad, la hermandad, el consuelo, la sabiduría… Ahora muchos compañeros periodistas que me entrevistan sobre El Palestino, me preguntan si mi conversión era parte de mi identidad ficticia, y se asombran cuando les respondo que todo lo contrario. Que todos los viernes sigo acudiendo a la mezquita, y que me diento musulmán. Les hablo de los pilares, del Ramadán, del salah, y me encanta ver que muchos de ellos deciden informarse más después de hablar conmigo… Alguno incluso ya han empezado a visitar las mezquitas de sus ciudades. Tengo la esperanza de que ahora, por lo menos, vean con más objetividad el Islam cuando tengan que escribir sus artículos y noticias.

No sé si antes de convertirte al Islam profesabas alguna religión, pero, si es el caso ¿Qué te aporta el Islam que no te aportase tu anterior confesión?

La verdad es que no. Sin embargo mi trabajo me ha llevado a dar la vuelta al mundo en varias ocasiones, y he tenido la oportunidad de conocer, en distintas investigaciones, el budismo, el judaísmo, el hinduismo… y la sensación que tengo es que, en realidad, solo existe una religión. Un solo Dios. En el fondo el mensaje de todas las religiones es muy similar. Si consiguiésemos superar los matices culturales y sociológicos, descubriríamos que es mucho más lo que nos une que lo que no separa. Para mí fue otra sorpresa enorme descubrir el Sagrado Corán. Estoy seguro de que el 99% de los occidentales experimentarían mi misma sorpresa al descubrir que es una continuación natural de la Biblia cristiana o el Talmud judío. Con la diferencia de que el Sagrado Corán es mucho más fiable históricamente que los textos cristianos, judíos, y por supuesto que el Mahabaratta, el Ramayana, el Bundahisn, el Popol Vuh, etc, por su literalidad y porque es mucho más reciente.

Imagino que tu entorno más cercano conocerá tu verdadera identidad, es decir, que tú eres Antonio Salas. ¿Cómo ven ellos tu conversión?

En cierta manera con alivio, porque ahora comprenden. De mi familia, solo los más directos, como mis padres, saben quién soy. Pero nunca les informa de la infiltración que estoy llevando a cabo hasta que termina, porque sería preocuparlos innecesariamente. Durante estos años mis padres veían extrañados mi cambio de aspecto, mi enorme barba y el tono cada vez más oscuro de mi piel.

Pero conseguí convencerlos de que era una moda hippy para cambiar de imagen tras los juicios a los neonazis donde fui testigo protegido, y las detenciones de las mafias en las que estuve infiltrado para mi libro anterior. Pero había cosas, como mi negación a comer carne de cerdo, que no podía contarles, porque habría sido muy fácil que atasen cabos. Así que me limitaba a decirles que me había hecho vegetariano, para evitar problemas en las comidas familiares. Ahora ya comprenden porque. Y como mis padres no me consideran demasiado tonto, suponen que si me siento a gusto en el Islam debe ser por alguna buena razón, así que al menos ahora están empezando a leer sobre el Islam y creo que también empiezan a verlo con otros ojos…

¿Qué opinión te merece la denominación de la Yihad como “terrorismo islámico”?

Es otra manipulación más de una interpretación interesada del concepto del “pequeño yihad”. ¿Por qué ningún medio occidental utiliza el término “terrorismo cristiano” para hablar del IRA irlandés o del Ku Klux Klan norteamericano? Esas personas justificaban su violencia utilizando la Biblia. Deseaban implantar una teocracia, pero de corte cristiano, exactamente igual que los islamistas. Pero sin embargo a nadie se le ocurre satanizar toda una religión por lo que hacen un puñado de descerebrados… pues eso mismo ocurre con el llamado “terrorismo islamista”. Quienes utilizan esa expresión lo hace por desinformación, o por servir a intereses políticos y geoestratégicos, fomentando la islamofobia.

Tras ser un “terrorista” ¿Qué opinas sobre el uso del terrorismo en general? ¿Puedes llegar a comprenderlo o justificarlo de algún modo?

Primero que es un arma de uso político. Para mí fue alucinante descubrir en Venezuela lo que había de cierto en historias como la presencia de Al Qaeda en Isla Margarita, o la organización Hizbullah-Venezuela, o los rumores sobre el apoyo de Chávez al terrorismo… es vergonzoso y frustrante ver como se utiliza el terrorismo para crear matrices de opinión sobre un determinado personaje o su gobierno…

En cuanto a los que aquí llamamos terroristas, por supuesto que los comprendo. Cualquiera que haya visto llorar de rabia e impotencia a los palestinos, iraquíes, libaneses, igual que a los campesinos colombianos, los salvadoreños o los peruanos, puede comprender que la rabia por haber perdido tu casa, tu familia, tu tierra, te empuje a las armas. Pero justificarlo jamás. Porque tengo la perspectiva de lo que he visto estos años y se que la violencia nunca trae la paz, sino más violencia. Mohamed Bakri, un actor y director palestino, autor entre otros de “Jenin, Jenin” y cuyos sobrinos se inmolaron en una operación de martirio, me dijo: “Todos los palestinos debemos se Gandhi”. Es más duro, más difícil y más lento, pero funciona. No se expulso a los ingleses de India, ni se acabó con el apartheid en Sudáfrica poniendo bombas ni pegando tiros. He conocido suficientes miembros de la lucha armada vasca, venezolana, colombiana, iraquí, palestina, libanesa, etc, estos años para saber que cada acto violento solo genera una reacción del opresor, que castiga a mas inocentes. Y cada atentado yihadista lo único que hace es dar argumentos a quienes temen y odian el Islam. Ese no es el camino.

Pasándonos a la actualidad. ¿Qué te parece la polémica que hay en muchos países acerca del uso del Hiyab en los lugares públicos?

Es que no hay tal polémica. Es una cuestión bastarda e interesada, fomentada en este caso por la derecha más reaccionaria. Es insultante ver como se manipulan las imágenes en los medios de comunicación, y como al hablar del velo árabe, se ponen imágenes de mujeres con el burka afgano (preislámico e inexistente en España). Solo a un imbécil se le ocurriría gastar recursos de la administración en crear una Ley contra el hiyab, cuando el hiyab no entorpece para nada la identificación de una mujer. El hiyab que utilizan algunas (no todas) las mujeres árabes y algunas (no todas) mujeres musulmanes, supone un problema para la identificación de una persona exactamente igual que la pañoleta que ha utilizado mi abuela, y las abuelas de todos nosotros, durante toda su vida. Y a nadie se le ocurre crear una ley para prohibir el uso de la pañoleta. Lo que está ocurriendo con esta ficticia polémica es otro ejemplo más de manipulación de la información para fomentar la islamofobia, y favorecer la justificación de intervenciones como las de Iraq, Afganistán o ahora Libia. Pero es un fraude, no hay tal polémica.

Tras tantos viajes que hiciste por el Mundo Árabe. ¿Cómo ves ahora el levantamiento de la población en pro de sus derechos y su libertad? ¿Se podía intuir que esto iba a suceder? ¿A dónde crees que llegarán estas protestas?

Me temo que en estos años he aprendido a no fiarme de lo que cuentan los medios de comunicación. Así que intuyo que tras varias de esas revueltas hay algo más siniestro que espontaneas revueltas estudiantiles… Además, yo no estoy tan seguro de que la globalización de Oriente Medio, y la vocación de sus jóvenes, de imitar los modelos occidentales, sea algo para sentirse entusiasmado. Puedo comprender la fascinación de los jóvenes orientales por nuestra cultura: la MTV, los videojuegos y el cine, ya se han encargado de eso, pero no estoy seguro de que sea lo mejor para ellos… ni para nosotros.

No creo que nadie, salvo quien lo haya fomentado, podía intuirlo. Salvo casos excepcionales, como Palestina (aunque después no nos guste que ejerzan su libertad electoral), en la mayoría de países de Oriente Medio existen dictaduras o monarquías hereditarias, y así ha sido durante muchas generaciones. Es evidente que tarde o temprano tenían que explotar. Pero estábamos tan acostumbrados a su resignación que creo que a todos nos ha pillado de sorpresa. Sin embargo intuyo que llegarán solo hasta a donde a los intereses occidentales les beneficie.

Ayer tuvo lugar un triste acontecimiento en el corazón del turismo marroquí, ¿Qué sentiste al enterarte?

Me sentí fatal. Frustrado. Impotente. Me encantaría poder hablarle a quienes han hecho esa monstruosidad de lo que he aprendido sobre la violencia en estos 6 años. Además, yo conocía ese restaurante. Algunas de las imágenes que aparecen en mi documental las grabé desde esa misma terraza. Y también frecuenté la mezquita que hay justo enfrente del edifico del Argana, en la misma plaza de Djamaa al Fna, y no puedo imaginar que ninguno de los hermanos y hermanas musulmanes que conocí en Marrakesh apoyase esa aberración. Si el autor de ese atentado se dice musulmán, miente. Y si dice actuar en nombre del Islam, además blasfema. Porque todos los musulmanes perdemos cuando se produce un hecho como este.

Aun nadie ha reivindicado la autoría, ¿Tienes alguna idea de quién ha podido ser?

Marruecos es un país sutilmente colonizado por EEUU, al menos en lo que se refiere a sus fuerzas de seguridad. Muchas fuentes revisionistas han reinterpretado atentados como los de Casablanca, en clave de falsa bandera, es decir, partiendo de la hipótesis conspiranoica de los autoatentados para justificar represarías contra un adversario político. Una herramienta que se ha utilizado muchas veces en Palestina, por ejemplo. Así que creo que hay que ser muy prudentes y esperar la conclusión antes de apuntar hacia movimientos islamistas, que en Marruecos tienen una gran aceptación popular, y una evidente influencia política, hasta que un atentado como este, o como los de Casablanca, los satanizan…

El Ministro del interior Marroquí ha afirmado que se trata de quién no acepta el avance democrático y los últimos actos de Muhammad VI, ¿piensa que esto puede frenar los últimos avances concedidos por el rey?

Por lo de pronto vuelve a dar al rey una justificación, como ocurrió en Meknes, Casablanca, etc, para endurecer las medidas de control, las detenciones preventivas, los interrogatorios, etc, de todo individuo sospechoso… y eso es un comodín muy útil en una situación tan sensible como la que viven ahora. Por supuesto esa alerta de la seguridad es lógica tras un atentado terrorista como este, pero colateralmente, y eso es lo malo del uso de la violencia, da argumentos y razones a quienes los terroristas dicen combatir, para que presionen aun mas a los ciudadanos de a pie. Que al final, son siempre las principales víctimas de los unos y los otros.

3 comentarios:

  1. Deberas crées que el Grupo Planeta publicaría un libro que hable bien del Islam? O que contradiga la verSion oficial?
    Te dejo esto sobre este ufólogo impostor:
    ANTONIO SALAS, pseudoperiodismo http://digital.el-esceptico.org/leer.php?autor=570&id=1815&tema=129
    El fraude del documental "El Palestino", de Antonio Salas
    http://www.rebelion.org/noticia.php?id=115611

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  2. El libro no lo he leído como puse en el post,asi que no puedo opinar al menos sobre el libro, seguramente el libro en sí esté lleno de mentiras y no creo que diga nada bueno del Islam, lo que me sorprendió fue la conversión al islam del autor (al menos parece ser que es sincero) y el hecho de que comenta que el islam no es lo que el creía, por lo menos lo que dice en su entrevista con web Islam me gustó (a no ser que sea muy hipócrita y este mintiendo) por eso lo puse en el blog. gracias por los links, podré hacerme una opinión mas objetiva cuando me lea el libro.

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  3. Estoy de acuerdo con Ernesto.
    Este Antonio Salas -si es que de verdad es una sola persona y no una especie de personaje de ficción al que se le atribuye una biografía novelesca y unas novelas con pretensión de reportaje- este Antonio Salas, digo, no es más que un difusor de patrañas que interesan a los medios de la derecha. Eso sí, intentan que la patraña cuele y para ello aparenta, por ejemplo, ser simpatizante de la causa palestina, al mismo tiempo que demoniza y llama terroristas a los grupos que a Occidente (a Israel) no le interesan. En la entrevista se ve claramente cómo la moraleja es que al-Fatah son buenos pero que Hezbollah son malos -entre otras cosas, porque se entrenan en Venezuela, junto con ETA. Es exactamente el tipo de basura que difunden Pedro Jota e Intereconomía.
    Como dice Ernesto, que "la película" sobre el libro haya sido producida y emitida por Antena 3· es más que sospechoso.
    Así que, la verdad, ni siquiera lo de su fantasiosa conversión al Islam me lo creo. Su historieta huele a fraude por los cuatro costados.
    Por cierto, enhorabuena por haber logrado que el autor del libro sobre China haya rectificado en lo dicho sobre Irán. Es una maravilla comprobar que, al menos, la tarea de blogueras como vosotras, puede ser útil.

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