"Las obras realizadas sin sinceridad son como el viajero que lleva arena en su cantimplora. Llevarla le supone un peso y no le aporta ningun beneficio".
Ibn Al-Qayyim

domingo, 3 de octubre de 2010

El Mundo manipula un titular para atacar a la comunidad musulmana de Lérida

Ángeles Escrivá, redactora jefe del diario, falsea la portada del periódico para vender unos ejemplares más

En su edición del sábado 11 de septiembre, el diario de Pedro J. trató de vender el rezo de la fiesta musulmana que celebra el fin del Ramadán como una reunión de 3.500 fanáticos en Lérida. La edición que había coincidido con el noveno aniversario de los ataques terroristas de Nueva York, publicó a toda portada un titular sospechoso y malicioso que no parecía tener otro fin que no sea el desatar una alarma social y vender más ejemplares de ese periódico.

El reportaje firmado por Ángeles Escrivá, redactora jefe del diario y conocida por sus vínculos con algunos círculos policiales, carece de cualquier sentido de profesionalidad periodística y ha sido elaborado a base de juntar parrafos y extractos copiados de informes que no tienen nada que ver con el titular que ocupa la portada del periódico.

El titular en cuestión dice: “El imam más fanático reúne en Lérida a 3.500 seguidores”, dando a entender que se trataba de una reunión de unos 3.500 fanáticos y no de un rezo de una fiesta que celebra el fin del Ramadán. El colmo de la manipulación de esta periodista queda al descubierto cuando el lector pasa a las dos páginas interiores que se supone deberían explicar esa imaginaria reunión de fanáticos y se encuentra con un reportaje sobre diez supuestos imames ultraconservadores y ninguna palabra sobre esa reunión o esos inventados 3.500 seguidores del imam fanático que vive en Lérida.

Los imames a los que hace referencia el reportaje pueden ser ultraconservadores o no, fanáticos que, en su caso, deben ser aislados por la comunidad o no, pero este hecho no convierte a los musulmanes que acuden a una oración en un templo en seguidores de este u otro imam, sea cual sea su ideología política u orientación religiosa. Dicho esto, está claro que es responsabilidad del Estado, sin especulaciones periodísticas, perseguir con la ley, encerrar y/o expulsar del país a aquellos que intenten hacer apología del terrorismo o violar las leyes vigentes.

Primera lección para Ángeles Escrivá.: Acudir a misa y escuchar a Antonio Cañizares Llovera o Antonio Mª Rouco Varela no convierte a los presentes en fundamentalistas como ellos.

La manipulación es bien evidente al observar el engaño que hay en un reportaje amarillista que en las paginas interiores del periódico se limita a hablar de unos 10 supuestos fanáticos y en el titular estigmatizador de portada ataca a gran parte de la comunidad, convirtiendo a 3.500 de sus miembros en seguidores de fanáticos por haber acudido a una oración festiva.

La ignorancia que brota del titular del reportaje intenta decirnos que un imam musulmán es una autoridad religiosa y por lo tanto los que están rezando detrás de él son sus seguidores. Sobra decir que la autora del reportaje ni se entera de la diferencia entre Islam e islamismo.

Segunda lección para A.E.: Islam es la religión que siguen los musulmanes practicantes. Tiene muchas y diferentes escuelas, prácticas, opiniones, interpretaciones a veces coincidentes y otras encontradas, además de diversos elementos culturales. Islamismo: son corrientes políticas de toda índole, empiezan por los moderados de centro derecha, siendo la mayoría dentro del islamismo, pasando por los integristas de la derecha no violenta y llegando a residuales grupúsculos terroristas, residuales pero famosísimos y cuya fama sólo se entiende al ver la cobertura exagerda que dan los medios de comunicación a las locuras del hasta hace poco desconocido pastor de Florida, Ferry Jones.

A Ángeles Escrivá, a pesar de su curioso y resonante apellido, habría que recomendarle unas lecturas básicas para que pueda aprender algo y descubrir que cualquiera con un mínimo de conocimiento sobre el Islam o el más simple de los musulmanes sabe que el imam es una persona que encabeza la oración y para ello no necesita de más conocimiento que unos versículos del Corán. Por el simple hecho de encabezar la oración uno no se convierte en un líder religioso o ulema ni la comunidad le mira como tal. Lo que dice un imam en sus sermones no es vinculante para los creyentes porque el imam no goza de ninguna autoridad divina ni representa a Dios en la Tierra. El imam tiene derecho como cualquiera a opinar sobre cuestiones religiosas y el creyente a hacerle le caso o no, a corregirle o ignorarlo.

Tercera lección para A.E.: En el Islam, a diferencia del cristianismo, no existe ninguna jerarquía religiosa que representa a Dios en la Tierra, ni una congregación para la doctrina de la fe. Esto explica la diversidad doctrinal, cultural, de escuelas, opiniones y prácticas entre los musulmanes.

Quizás con el afán de tener algo que apoye o decore su reportaje de extractos recogidos de informes, la redactora jefe de El Mundo colocó al lado una columna del charlatán Salvador Sostres que se dedica a escribir imbecilidades del tipo “ellos queman más”, “ellos no son una civilización” y “hablar español en Cataluña es de pobres y de clase baja”. A Sostres no se le conocen hazañas respetables ni méritos más que el no haber terminado sus estudios y escrito pseudo novelas de ficción, además de salir algunas veces en “Crónicas Marcianas” y tener, hace muy poco tiempo, una columna en un diario reaccionario y separatista.

Cuarta y última lección para Ángeles Escrivá: Para derrotar al fundamentalismo no hace falta hacer lo que hace, es decir manipular.

Fuente MUNDO ARABE.ORG 09/2010/ Ahmed Hijazi

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