"Las obras realizadas sin sinceridad son como el viajero que lleva arena en su cantimplora. Llevarla le supone un peso y no le aporta ningun beneficio".
Ibn Al-Qayyim

jueves, 4 de febrero de 2010

LA SUPUESTA INVASIÓN ÁRABE

“La duda es el principio de la Sabiduría”. Aristóteles
“Los hechos no dejan de existir sólo porque sean ignorados”. Thomas Henry Houxley
H. S. Sa´îd b. Aÿiba

ESTO ES LO QUE NOS DICE LA HISTORIA OFICIAL
El año 711 entraron 7.000 árabes por Tarifa al mando de Táric, y poco después otros 18.000 entran al mando de Musa, nacido en La Meca, que a la sazón tiene unos setenta y un años de edad, 25.000 hombres en total.
Nos dijeron que en tres años conquistan un territorio de 584.192 kilómetros cuadrados, habitado por varios millones de personas organizadas en monarquías visigodas y pertenecientes, muchas de ellas, a la decadente cultura greco-latina.
Es decir que, en el periodo de tres años, cada uno de aquellos 25.000 árabes tuvo que realizar el esfuerzo de conquistar 23 kilómetros cuadrados aproximadamente y, por si fuera poco, conquistar además parte de Francia y convertir todo ese vasto territorio al Islam. ¡Todo en tres años!. Ellos solos, con la espalda al descubierto, sin conocer el idioma y sin el apoyo necesario para pertrechar a la exigua tropa invasora.

Lo que las legiones romanas no consiguieron en trescientos años de sangrienta conquista, con todo su aparato militar, y el apoyo logístico desde las Galias, lo consiguen 25.000 árabes incultos venidos desde el lejano desierto. Y según se nos cuenta lo hicieron después de atravesar miles de kilómetros del norte de África, sin conocer la herradura con la que calzar a los caballos que no tienen (el desierto de Arabia no lo permite) y con las espaldas descubiertas.
Sabemos que algunos historiadores están de acuerdo con la versión oficial, y así se continúa enseñando en nuestras escuelas. Pero actualmente es más difícil defender esta postura a la luz de la moderna investigación, de los hallazgos arqueológicos, y libres de la presión de ciertos poderes interesados en mantenerla.
Si en la actualidad no pudiéramos desmentir lo que aparentemente es un fraude histórico, el simple sentido común ya nos lo sugeriría.
UNA REFLEXIÓN CRÍTICA
Que será una reflexión constructiva de este planteamiento, haciendo un breve repaso sobre la historia y la situación social y cultural de los árabes en aquellos años. Pues para que una afirmación histórica pueda ser considerada cierta, ha de sustentarse sobre el rigor científico, no sobre la fábula.
La península arábiga contaba, en aquél tiempo, con una población de aproximadamente un millón o millón y medio de habitantes, formada por tribus enzarzadas en luchas entre sí y con una cultura tribal muy primitiva. Durante los dos primeros siglos de expansión del Islam, como idea fuerza, la inmensa mayoría de los árabes eran analfabetos. De aquí el interés del Profeta Muhammad* (Mahoma) para que aprendieran a leer y escribir.
El año 640 muere Muhammad, habiendo dedicado parte de su vida a la pacificación entre las tribus, y a transmitirles una idea de Dios según la tradición abrahámico-sinaítica, en sustitución del paganismo politeísta. Así pues Allah no era un dios más, ni siquiera el Zeus - Deus de concepción greco-latina, sino La-Divinidad, Allah.
Antes de su muerte había invitado insistentemente a sus seguidores a que practicasen la búsqueda de la sabiduría, pues en aquellos tiempos no habían creado todavía una cultura árabe, como después la conocimos.
A Muhammad le suceden los primeros Califas que, debido a las luchas tribales por el poder son asesinados en su mayoría, al igual que su yerno Ali y su nieto Husein, quien es decapitado. En estas condiciones no tenían cultura que ofrecer, sino un proyecto por realizar, el Islam, que a la sazón no era bien conocido por muchos de aquellos árabes. Aunque según parece, en la actualidad, tampoco es bien conocido por algunos de “allí” ni por los otros de “aquí”.
Los habitantes de la Península arábiga no tenían economía para pertrechar grandes ejércitos, ni población suficiente para formarlos, ni unidad nacional para respaldarles. En todo caso podrían haber sido autores de pequeñas razias tribales, o de incursiones bélicas de escasa importancia una vez pacificados ellos mismos.
ARABIA
Excepto en algunas escasas zonas de la costa era, y es, un desierto estéril, cuya principal fuente de ingresos, en aquél entonces, eran el comercio y el pillaje de las caravanas. La fértil Medina, así como la desértica Meca situada en el eje Yemen-Siria, eran centros neurálgicos para el paso de caravanas. A principios del siglo VII eran todavía ruta obligada del comercio entre Oriente y Occidente.
No obstante, y a pesar de estas dificultades difícilmente salvables, la historiografía oficial nos dice que aquellos pocos e incultos árabes, guerreando entre sí, ya habían conquistado Siria en el 635, el Ctesifón en el 637, Palestina en el 639, y Mesopotamia del 639 al 641.
En el intermedio de la conquista de Mesopotamia, del 640 al 643 dominan Irán, en el 642 Alejandría, y después todo Egipto. Y desde Alejandría conquistan todo Túnez, a 3.000 kmts, de distancia, entre los años 647 al 701.
Entre gesta y gesta conquistan Trípoli el 647, en el 649 Chipre, en el 664 se van a la India a conquistar el Punjab. En el 670 atraviesan el desierto de Libia para conquistar todo el norte de África en plena pulsación climática de desertización. Del 705 al 7l5 retoman nuevamente la conquista de la India, para hacerse con el Valle del Indo hasta su desembocadura. Dándose mucha prisa porque el 711 tenían una cita con nuestros historiadores hispanos en la batalla de Guadalete, para poder conquistar en tres años los 584.192 kilómetros cuadrados de la Península Ibérica, el sur de Francia y convertirnos a todos al Islam. En el 720 llegan a Narbona, en el 725 conquistan Autun. Por fin en el año 732 los detiene Carlos Martel. Francamente, ¡increíble!
Recordemos que Muhammad muere el 640, y si ha dedicado su vida a pacificar las tribus, sin lograr la estabilidad deseada, ni antes ni inmediatamente después de su muerte se pueden enzarzar los árabes en conquistar tan extensos territorios. Ya que, como dijimos, ni las tribus estaban pacificadas, ni la Península Arábiga se había constituido definitivamente en un Estado, ni el Islam estaba definitivamente asentado, ni tenían la población o los medios para realizar tal hazaña.
Pero nos enfrentamos a otra dificultad. Según el historiador Teófanes, la exigua flota árabe fue masacrada frente a Constantinopla el año 678, a causa de una nueva arma utilizada por los bizantinos, “el fuego griego”, invento de un siríaco llamado Callinicós. Por lo que Mu´awiya b. Abú Sufian, fundador de la dinastía Omeya, muerto el 680, y Califa tras el asesinato de Ali, yerno de Muhammad, se vio forzado a pagar tributo a Bizancio.
EN EL AÑO 711
El poder naval árabe era muy escaso, era comercial y en todo caso defensivo o preparado para muy pequeñas razias. Como dijimos no conocían la herradura, ni el desierto puede mantener grandes manadas de caballos, que son incompatibles con los camellos. No hablaban las lenguas de todos estos países “conquistados”, no tenían ejército suficiente, ni cohesión territorial, ni posibilidades de abastecimiento para la tropa. Pero… ¿llevan a cabo la conquista de tan inmenso territorio y, sin cultura ni conocimiento suficiente, la conversión a la nueva religión en menos de un siglo y a cargo de unos cuantos beduinos ignorantes desavenidos entre si?. ¿Tiene esto alguna lógica?.
El sentido común nos dice que no hay posibilidad, salvo que aparezcan nuevas crónicas fiables, o que recurramos a la fábula o a la milagrería, como parece ser que así sucedió, para poder explicar un hecho que pudiera haberse desarrollado de otra manera.
Ciertamente España ha sido musulmana en su mayoría o en una gran parte, como nación andalusí, durante siglos, y el idioma árabe se integró en nuestra cultura, como siglos antes lo hizo el latín. Pero esta circunstancia no modificó la diversidad previa de nuestra etnia, ni se debió a la invasión de otro pueblo. Pudo ser debido, como en ocasiones anteriores, a la aceptación de una idea innovadora por parte de la población hispana, cuya religión en algunas regiones, el cristianismo arriano unitarista, se convirtió en el vehículo del cambio.
UNA LÓGICA Y NATURAL POSIBILIDAD
Sí que existe para la transformación de los territorios islamizados en el mundo. Y es que estos países fueran ganados para la nueva idea por la intervención de bien formados comerciantes predicadores. Según se desprende de la historia de los inicios del Islam al leer la biografía de Muhammad, observamos que sí envió mensajeros a distintas partes del mundo en aquel entonces conocido, y en esta cuestión están de acuerdo todos los críticos. Por lo tanto esto es lo que pudo suceder en nuestra tierra.
He aquí algunos ejemplos.
Sabemos por la historia más reciente que, en los siglos XV y XVI, se extiende el Islam por Indonesia a cargo de comerciantes predicadores, no por acción militar.
En los tiempos modernos también se introduce en las islas del Pacífico estando estas bajo el dominio colonial de portugueses y holandeses. Y se introduce en el África sub-sahariana durante el periodo colonial de Inglaterra, Francia y Portugal, sin que los europeos apenas se dieran cuenta del evento.
Si en este pasado reciente ha sucedido que el Islam no tuvo necesidad de imponerse por las armas, sino por el estudio y conocimiento de su promulgación, ¿no es probable que también pudiera suceder en un lejano pasado en nuestra tierra?

copiado de: islamyal-anlalus.org

Leer también: los arabes jamas invadieron la peninsula iberica

5 comentarios:

  1. Con todos mis respetos, negar la invasión musulmana de Hispania es un disparate histórico, es bueno lucha contra quienes difaman a los musulmanes pero es distinto eso de inventar la historia

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  2. El artículo no niega nada, simplemente expone otro punto de vista, gracias por comentar.

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  3. El que alguien llegue a vender, y que platique con otro alguien de ese lugar sobre la religión, y que de ese modo lo convenza me parece mucho más lógico. :D

    Pero igual, debieron ser miles de comerciantes árabes los que entraron a España a comerciar... Y debieron ser miles de personas las que fueron convencidas de adoptar la manera de vivir musulmana...

    Lo árabe es lo único que me gusta de España. Soy mexicano. Y nunca entenderé porqué los españoles se niegan a reconocer su raíz árabe... :|

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    1. Ay que racista eres Joshua... "Lo árabe es lo único que me gusta de España".

      Ya cualquiera puede escribir en Internet... La historia no tiene puntos de vista, sino hechos.

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    2. NO soy racista. Soy mexicano, que es diferente. Considera el hecho de que, primero, los árabes fueron corridos por "los reyes católicos" de un lugar en el que llevaban como seiscientos años y, luego de encontrar "un nuevo mundo", decidieron los "conquistadores" volver a ese "nuevo mundo" a su imagen y semejanza a rajatabla, sin preguntarle a nadie primero. :(

      Pero, de no ser por esa zona árabe en España, el resto de Europa no hubiera logrado salir de la Edad Media, lo reconozcan o no. xD

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