"Las obras realizadas sin sinceridad son como el viajero que lleva arena en su cantimplora. Llevarla le supone un peso y no le aporta ningun beneficio".
Ibn Al-Qayyim

jueves, 22 de abril de 2010

El velo islámico y el tocado de las monjas.


El franquismo era a la democracia lo que el liberalismo a Esperanza Aguirre. Los franquistas se soñaban a sí mismos viviendo en una democracia orgánica (por los organismos, no por su inveterada manía de gobernar con los órganos genitales, es decir, por cojones), y la lideresa del PP se entretiene en torturar a diario el término liberal hasta hacerle confesar que es igualito a su sentido mafioso de hacer política.

Los académicos de la RAE no saben el peligro que corren con esta buena señora. Todavía se atreven a mantener en su diccionario que liberal es una “actitud que propugna la libertad y la tolerancia en las relaciones humanas”, o bien, la “doctrina política que defiende las libertades y la iniciativa individual…”

Esta extraña liberal intervenía ayer en la disputa sobre si una alumna de un instituto de Madrid podía acudir a clase ataviada con un hiyab, el velo islámico. Según la señora liberal, “no debe llevarse la cabeza cubierta dentro de los centros educativos”.

Vamos a ver. En España hay miles de colegios católicos, con monjas de cabeza cubierta con el velo cristiano, y curas de sotana y alzacuello, amén de virgencitas y crucifijos por doquier, inculcando sus símbolos religiosos en las cabecitas de sus alumnos y sin embargo víctimas. Entre ellos, los más sectarios y perniciosos: 10 colegios de los Legionarios de Cristo, 73 del Opus Dei, y 5 de la integrista Asociación Católica de Propagandistas, abiertamente perjudiciales para la salud mental de los niños.

Ya sabemos lo que significan el hiyab, el burka y demás cortinas con que la religión islámica, disfrazada de tradición, pretende ocultar a la mujer de los ojos de la civilización. Pero a este lado del charco cultural sólo tendremos fuerza moral para impedir en las aulas los signos de sumisión de la mujer islámica cuando hayamos eliminado todo símbolo religioso, tocados y sotanas, de la escuela pública y concertada.

Para entonces ya tendremos tiempo de hablar del hiyab. Y quizá de la poca Esperanza que nos queda.

Fuente: Blog de El Publico

1 comentario:

  1. simplemente decir que,estan perdiendo el tiempo ocupandose si prohibir o no el velo islamico, en vez de estar preocupandose en sacar a los pobres de la pobresa eso si que es importante, y ademas al meterse con el velo islamico que es una orden de dios,y no es sumision al hombre musulman como dicen estan totalmente equivocados, bueno al meterse con el velo se estan metiendo con dios, y dios es vengantivo, como dice en el coran pero tambien es misericordioso, asi que si creen en dios, porfavor dejen de meterse con el hiyab,velo. ya bastante tenemos con el racismo como para ahora meternos con las creyentes,

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