"Las obras realizadas sin sinceridad son como el viajero que lleva arena en su cantimplora. Llevarla le supone un peso y no le aporta ningun beneficio".
Ibn Al-Qayyim

martes, 29 de marzo de 2016

Porque no publicamos comentarios de trolls

Nos han acusado ya en varios comentarios de demagogia barata, por lo que pasamos a explicar porque muchos comentarios son borrados o no los publicamos. 
Nuestra intención al crear este blog, fue simplemente difundir información, citando siempre las fuentes cuando no son artículos nuestros propios, no el entrar en polémicas y discusiones sin fin con los trolls, porque el que no quiere escuchar nunca va a hacerlo.

A nosotras no pueden enseñarnos los trolls de que va nuestra religión, podrán enseñar de la suya, no de la nuestra. Las fuentes e informaciones que nos ponen para que las publiquemos son manipuladas, verdades a medias o parciales. No vamos a publicar comentarios que confundan mas o lleven a discusiones inútiles. En nuestro blog no pretendemos decir que todo en el mundo musulmán está bien, ni que todos los musulmanes son buenos, sería absurdo y no es real, pero tampoco consentimos en la generalización de los medios, mucho menos en la de los trolls.

Nunca hicimos el blog con el afán de defender a los musulmanes, sino al Islam.


Ahora pasamos a explicar al que no lo sepa que es un troll informático.
Un «troll» de Internet es el (normalmente es un él) que siente placer al sembrar discordia en Internet. Intenta iniciar discusiones y ofender a la gente.
Los trolls son completamente insensibles a las críticas (constructivas o no). No puedes negociar con ellos; no puedes hacerles sentir vergüenza o compasión; no puedes razonar con ellos. No se les puede hacer sentir remordimientos. Por alguna razón, los trolls no sienten que estén obligados a seguir las normas de cortesía o responsabilidad social.
Quizás esto suene inconcebible. A lo mejor piensa «Sin duda habrá algo que pueda escribir que les haga cambiar». Pero un auténtico troll no puede ser cambiado mediante meras palabras.
Explicado todo esto que nadie se ofenda si no se le publica un comentario, y que analice mas bien el porque se siente obligado a bombardear con comentarios sobre sus ideas (no con la verdad, sino con lo que cree que es la verdad) y que se mire al espejo de paso, a lo mejor se está convirtiendo en troll.

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