"Las obras realizadas sin sinceridad son como el viajero que lleva arena en su cantimplora. Llevarla le supone un peso y no le aporta ningun beneficio".
Ibn Al-Qayyim

martes, 27 de diciembre de 2011

¿Francia estado laico?


Definición de estado laico según cualquier enciclopedia: Un Estado laico es aquel que es neutral en materia de religión por lo que no ejerce apoyo ni oposición explícita o implícita a ninguna organización o confesión religiosa.

Despues de lo de la ley del burka en Francia, que a mi, ya lo he dicho antes, el burka no es algo que entienda ni me guste, pero el prohibirlo no deja de atentar contra las libertades individulaes,  ahora lo del minarete que han prohibido levantar, aparte de las barbaridades que estoy leyendo por ahi de que si en Arabia Saudi no dejan construir iglesias en Europa no deberian construir mezquitas y otras cosas por el estilo, me pregunto ¿estos que entienden por estado laico?

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domingo, 25 de diciembre de 2011

Un tercio de los vascos rechaza que se abran mezquitas

El 20% impediría a los inmigrantes traer a su familia, votar, cobrar el paro y nacionalizarse, según el último Sociómetro
23.12.11 - 02:41 -JAVIER MUÑOZ | BILBAO.

Protesta en Bilbao contra el proyecto de abrir una mezquita en el barrio de Basurto. :: JORDI ALEMANY
 
Un tercio de la población vasca (36%) se opone a que se abran mezquitas en lonjas y otros locales para que los musulmanes puedan celebrar normalmente sus cultos. Así se desprende del último Sociómetro del Gobierno vasco, una encuesta realizada periódicamente para conocer el punto de vista de los ciudadanos sobre cuestiones de actualidad. El estudio, dirigido por el sociólogo Víctor Urrutia, ha confirmado las reticencias con que un sector de la sociedad observa a la comunidad islámica, actitud que en los últimos tiempos se ha traducido en movilizaciones y protestas contra sus solicitudes para crear centros de culto en el barrio bilbaíno de Basurto y en el vitoriano de Zaramaga.
Pero más allá de la polémica sobre las mezquitas, el Sociómetro pone de manifiesto que, a medida que el futuro se vuelve más incierto, los inmigrantes son peor vistos por la población autóctona, una reacción que no es exclusiva ni de la sociedad vasca ni tampoco de la presente crisis. Un ejemplo de lo que está ocurriendo es que seis de cada diez encuestados creen que los trabajadores extranjeros acceden a las ayudas sociales con más facilidad. La tercera parte asegura que un inmigrante tiene más ventajas para obtener un piso protegido y el 18% opina que ocurre lo mismo en la Sanidad pública.
Los años sesenta
Esa impresión de que los recién llegados acaparan los servicios sociales -siempre son los primeros golpeados por el paro- recuerda las tensiones de la España de los años sesenta, cuando los habitantes de las capitales culpaban a los emigrantes del campo de saturar los dispensarios médicos. Se trata de una percepción que medio siglo después no ha cambiado en Euskadi, a pesar de que el 80% de los beneficiarios de la renta de garantía de ingresos son ciudadanos autóctonos, igual que el 80% de las personas que reciben un alquiler público y el 97% de las que consiguen una vivienda protegida en propiedad. (Los inmigrantes, incluidos los nacionalizados, suman hoy el 8% del padrón).
Según el Sociómetro, la mitad de los vascos negaría a los musulmanes el derecho a abrir una mezquita; y uno de cada cinco impediría a los inmigrantes traer a su familia, votar, cobrar el paro y nacionalizarse -entre 2003 y 2009 lo hicieron más de 11.000 extranjeros en Euskadi-. No es casualidad que tales actitudes surjan cuando aumenta la preocupación de los vascos por la pérdida de estatus y poder adquisitivo (55% de los encuestados). O cuando se acentúa la percepción de las diferencias de clase: el 70% de los ciudadanos piensa que las mayores desigualdades se aprecian entre la clase alta y la clase media, aunque también, obviamente, entre los vascos y los extranjeros.
La encuesta del Gobierno vasco constata que la sociedad vasca ha interiorizado la profundidad de la crisis: ocho de cada diez personas opina que uno de los grandes problemas del País Vasco es la brecha que se ha abierto entre los salarios más altos y los más bajos. Y la misma proporción entiende que es necesario acortar esa distancia para mantener la cohesión social.
Fuente:  El correo.com